REALMENTE EXISTIERON LOS GIGANTES?!.EVIDENCIAS DE GIGANTES EN LA ANTIGÜEDAD Y ALREDEDOR DEL MUNDO.

La creencia en la existencia de seres humanoides gigantes ha perdurado en el tiempo desde hace siglos. Desde mitos que nos han fascinado, hasta descubrimientos y evidencias que plantean esto como una realidad.


Los gigantes están presentes en una infinidad de textos, relatos antiguos y tradiciones de pueblos de todo el mundo. Se habla de descubrimientos de restos arqueológicos conteniendo restos humanos de gigantes en los 5 continentes. ¿Acaso una especie de gigantes coexistió con los humanos? Para analizar este gran enigma, nos remontaremos a las primeras evidencias.

La Biblia: Génesis 

La Biblia cristiana menciona en el Génesis la presencia de gigantes en aquellos días.

En aquel entonces había gigantes en la tierra y también después que los hijos de Dios se unieron a las hijas de los hombres, y ellas engendraron hijos. Estos fueron los héroes famosos en la antigüedad.”

Producto de la unión entre las hijas de los hombres y los hijos de Dios, aparecen los (Nephilim en hebreo : נפלים, Nefilim), por lo que se puede presumir que eran seres no humanos.

Los gigantes después del diluvio

Luego del diluvio los gigantes aún son mencionados en la Biblia, aquí algunos pasajes que lo demuestran:

Yahweh habló a Moisés, diciendo: Envía algunos hombres a explorar la tierra de Canán” Números 13:1

Luego de 40 días al volver los exploradores relataron a todos lo siguiente:

La tierra que hemos recorrido y explorado es una tierra que devora a sus habitantes. Los hombres, todos cuantos hemos visto, son de gran estatura. Hemos visto hasta gigantes, hijos de Enac; ante ellos nosotros parecíamos langostas”. Números 13:32

En Génesis 14 se menciona a los Refaim, mejor conocidos como los Refaítas, quienes fueron derrotados en la campaña de los cuatro reyes (Amrafel, rey de Senaar; Arioc, rey de Elasar; Codorlaomor, rey de Elam, y Tadal, rey de Goim). Los Refaítas eran una antigua tribu cananea que se estableció en las colinas de Judá y en la llanura filistea (Hebrón, Debir, Anab, Gaza, Gath, Ashdod), y son descritos como una raza guerrera feroz, gigantes de estatura, equipados de armas de acero y carruajes de guerra.

La tribu Refaita es conocida por varias denominaciones. Se sabe que “Refaíta” fue el nombre que tuvieron antes del diluvio. Luego del diluvio eran conocidos como Anacitas. La tribu de los Moabitas llamaban a los Refaita como Emitas.

Según las escrituras, Og el rey de Basán fue supuestamente el último de los Refaítas. Og es descrito como un gigante de 9 codos de altura.

Los emitas habitaron en ella antes, pueblo grande y numeroso, y alto como los hijos de Anac. Por gigantes eran ellos tenidos también, como los hijos de Anac; y los moabitas los llaman emitas. Porque únicamente Og rey de Basán había quedado del resto de los gigantes. Su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabá de los hijos de Amón? La longitud de ella es de nueve codos, y su anchura de cuatro codos, según el codo de un hombre”. (Deuteronomio 2:10, 2:11, 3:11)

Los Anacitas (Enacitas) o los hijos de Anac (Enac), que se cree fueron otras de las denominaciones de los Refaítas luego del diluvio, se supone descendían de un gigante llamado Anac (o Anakim). De aqui descienden Goliath y su hermano Lahmi. Los integrantes de esta tribu eran tan altos, que se cree fueron los causantes de la huída de los espías de Moises de las tierras de Canán. El filisteo Goliat, uno de los gigantes más conocidos, era descendiente de Refaítas y supuestamente medía seis codos y un palmo de estatura (cerca de 2,9 metros).

Se puede deducir que los Refaítas eran descendientes de los Nephilim.

Goliath, posible descendiente indirecto de los Nephilims.

* Existe una similitud entre la Biblia y el Libro de Enoch en cuanto al origen de los gigantes.

El Libro de Enoch

Es un libro intertestamentario, que forma parte del canon de la Biblia de la Iglesia ortodoxa etíope pero que no es aceptado como canónico por las demás iglesias cristianas, a pesar de haber sido encontrado en algunos de los códices de la Septuaginta (Códice Vaticano y Papiros Chester Beatty). Los Beta Israel (judíos etíopes) lo incluyen en la Tanaj, a diferencia de los demás judíos actuales, que lo excluyen.

Fragmento del libro de Enoch en los manuscritos del Mar Muerto.

El Libro de Enoch narra cómo 200 ángeles rebeldes, también conocidos como “Vigilantes” o “Watchers” (en inglés), decidieron transgredir las leyes celestiales y “descender” a los llanos y tomar esposas de entre la especie mortal (humanos). El sitio donde habrían ocurrido los acontecimientos es la cumbre del Hermón (en la ante-cordillera del Líbano, al norte de la actual Palestina).

Después de su descenso hacia las tierras bajas, los Vigilantes mantienen encuentros sexuales con ciertas mujeres “elegidas”, y por medio de de estas uniones nacieron crías gigantes llamados Nephilim, o Nefilim, una palabra hebrea que significa “aquellos que han caído”, que son considerados, en traducciones al griego como gigantes.

Y las mujeres que concibieron sacaban gigantes, cuya estatura era aproximadamente de trescientos codos. Estos devoraron todo lo que el trabajo de los hombres produjo; hasta que se hizo imposible darles de comer. Luego se volvieron contra los hombres, con el fin de devorarlos; y comenzaron a herir a las aves, fieras, reptiles y peces, para comer su carne, uno tras otro, y para beber su sangre.

Tanto en la Biblia como en el Libro de Enoch se menciona que en la época antes del diluvio unos seres llamados los Nephilim bajaron a la Tierra para cohabitar con las mujeres y procrear gigantes.

Algunos estudiosos creen que los traductores de los textos sagrados supusieron que “Nephilim” significaba Gigante, debido a que en otras partes de los textos se menciona que éstos eran también conocidos como Anakim, a la vez que en el relato sobre el gigante Goliat se afirma que él era de descendiente Anac o Anak; y por eso concluyeron lo siguiente: Si ANAK era un gigante, entonces los Nephilim, que también eran Anakim, deberán ser gigantes.

El Popol Vuh narra la historia de un gigante

En el Popol Vuh, el texto sagrado de los antiguos Mayas, también se pueden encontrar referencias de Zipacná (creador de las montañas), un gigante y muy fuerte ser mitológico.

Cuenta el relato que un día mientras Zipacná se bronceaba sobre la playa fue molestado por cuatrocientos muchachos que intentaban construir una choza. Habían talado un árbol grande para usar como el tronco central, pero eran incapaces de levantarlo. Zipacná, siendo enormemente fuerte, se ofreció para llevar el tronco por ellos. Los muchachos al observar aquello decidieron que no estaba bien que un hombre tuviera tanta fuerza, y decidieron asesinarlo. Intentaron engañarle pidiéndole cavar un agujero para su poste,para luego empujarlo; sin embargo Zipacná había cavado un hoyo de escape por donde logró salvarse. Luego del tercer día Zipacná emergió del egujero y asesinó a todos los muchachos.

Gigantes entre los Aztecas y Toltecas 

El cronista mexicano Fernando de Alba Ixtlilxochitl decía que que los primeros habitantes de México fueron unos seres gigantes a los que les llamaron Quinametzin, dicho nombre fue otorgado por los toltecas y posteriormente lo tomaron los Aztecas. Según las leyendas ese grupo de gigantes fue destruido por el cielo a través de un diluvio como justo castigo por su iniquidad. Ellos poseían grandes conocimientos, sobretodo en agricultura, metalurgia, artes, orfebrería, etc., además levantaron enormes templos de piedra y estaban al tanto de la creación del mundo.

Como evidencia de la presencia de gigantes en el antiguo México algunos estudiosos del tema presentan las majestuosas ciudades como Teotihuacán, y sus hipotéticos constructores la raza de gigantes Quinametzin.

Francisco Javier Clavijero, un estudioso del siglo XVIII, también estaba convencido de que los primeros ocupantes de México habían sido seres de estatura superior a lo normal, los humanos después llegados les llamaron Quinametzin Hueytlacame, que significaba enormes hombre deformes o gigantes monstruosos, dando una coexistencia pacífica con ellos.

 ¿Gigantes atlantes en el antiguo México? 

En la ciudad Tolteca de Tula, ubicada en el estado de Hidalgo en México, existen esculturas de enigmáticos gigantes de 4 metros de altura, y que además poseen curiosos detalles, estimados por algunos ufólogos como fuera de tiempo. Para estos investigadores estas esculturas representarían a visitantes del espacio, poseedores de una serie de instrumentos que hacen pensar en tecnología muy avanzada.

Tal como pueden ver en la siguiente imagen esas esculturas muestran unos objetos similares a pistolas y que están sostenidas en las manos (3), mientras que en le pecho cada Atlante porta una especie de penacho que ha sido interpretado por algunas personas como un escudo magnético protector (1). Además las cabeza está coronada por un extraño casco, catalogado por teóricos como un casco espacial de forma semicuadrada. (2)

Esculturas en localidad de Tula, México. Atribuidas a antiguos seres Atlantes
Esculturas en localidad de Tula, México. Atribuidas a antiguos seres Atlantes.

Otros gigantes descritos por las antiguas culturas mexicanas son:

Oxkokoltzec u Hombre grande, era descrito como un horrible fantasma que aparecía en forma de gigante aterrorizando a los aztecas.

Los toltecas narraban una historia, que debido a lo trágica que fue, quedó grabada en sus memorias. Torquemada en su libro Monarquía Indiana habla de los toltecas y cuenta que durante cierta festividad se apareció un gigante que comenzó a bailar con ellos. La criatura era grande, deforme y de brazos largos y delgados. Aunque asustados, los toltecas continuaron su danza. La criatura daba vueltas e iba abrazando a los bailarines con tal fuerza que les arrancaba la vida; la matanza fue tal que quedó grabada en la memoria de este pueblo. En otra ocasión se presentó ante ellos otro gigante cuyas dedos eran tan aguzados que le permitían ensartar y matar sin problema a los toltecas.

También existen relatos de otros aterradores gigantes en el antiguo México. Seres muy fuertes y antropófagos que no dudaban en asesinar a las personas.

El Gigante arrebatador, también conocido como Ua Ua Pach o Uay Pach. Se presume que este ser disfrutaba atormentando a los humanos.

El H-wayak era otro gigante, al igual que el Uay Pach también antropófago.

La Conexión Anunnaki – Nephilim

Los Anunnaki fueron los dioses de la civilización sumeria. Los Sumerios, fueron una de las primeras culturas de la humanidad, evolucionaron entre el 5,300 y el 2,000 AC en los actuales territorios de Irak y Kuwait, y siguen siendo una de las civilizaciones más avanzadas y sorprendentes que se conocen.

Zecharia Sitchin, escritor que promovió la Teoría de los Antiguos Astronautas afirmó que en los textos sumerios se hablaba de una raza extraterrestre (los Anunnaki), que habrían creado a los humanos para que trabajaran como esclavos en minas de África (y en otros lugares de la tierra como América del Sur y Mesoamérica), con el fin de obtener minerales y metales, principalmente oro.

Investigadores como Andrew Collins, Sitchin, R.A. Boulay o Christian O’Brien, han encontrado relaciones entre los Anunnaki y los Nephilim. Ellos han planteado que el libro de Enoch recogió estas tradiciones de las tablillas de barro de la cultura sumeria, y que los Nephilim serían los teorizados extraterrestres Anunnaki. En el mismo Libro de Enoch también se narra cómo Enoch fue el primer hombre llevado a los cielos. Para muchos investigadores del fenómeno extraterrestre Enoch representa el primer caso registrado de abducción extraterrestre de la historia.

anunnaki_sumeria_1
Representación de los “gigantes” Anunnaki de Sumeria. Véase la diferencia de estaturas entre los seres presentes en la tablilla.

De estas relaciones han surgido también todas las suposiciones que entrelazan a los Anunnaki, los Nephilim y diversas culturas como la sumeria, las antiguas culturas de centroamérica, culturas sudamericanas, etc.

Destaca sin duda la conexión Nephilim – Gigante de Loja

El sacerdote católico, músico y arqueólogo Carlos Vaca difunde en el año 1965 el descubrimiento de una osamenta que pertenecería a un gigante. Los restos fueron extraídos en la comunidad de Guayurunuma (ubicada en la parroquia de Changaimina, provincia de Loja en Ecuador). Más tarde, y luego de una serie de sucesos poco claros, los restos fueron transportados hacia la iglesia de Changaimina, donde se estableció una exhibición conocida como “Museo del Padre Vaca”.

Años después estos restos desaparecieron. Se han planteado muchas posibilidades acerca de la desaparición, algunas hablan que esto se produjo debido al poco interés de las autoridades del patrimonio cultural de Ecuador. También se especula que los restos fueron a parar al museo Smithsoniano de los Estados Unidos de Norteamérica, para su estudio y para nunca más ser vistas.

Se ha afirmado que de aquellos restos del esqueleto , se estudiaron siete fragmentos por siete diferentes científicos y anatomistas. Ellos habrían confirmado que son parte de un esqueleto humano que era siete veces del tamaño de un humano actual. Además las formaciones de cuarzo que cubrían las porosidades de la superficie de los huesos indicaron una datación cifrada en decenas de miles de años.

Se hizo una reconstrucción de este esqueleto que se puede visitar en Mystery Park en Interlaken – Suiza, desde el 2004. Es importante destacar que el museo Mystery Park fue diseñado e inaugurado por Erich von Däniken, uno de los principales precursores de las influencias extraterrestres en la cultura humana temprana. De él trataremos en futuros artículos.

e73f3-gigante-ecuador-2
Representación del gigante de Loja. Posee una altura de 7 metros
gigante-Loja-00.jpg
Recreación del esqueleto gigante expuesto en el Mystery Park Interlaken

Leyendas que mencionan gigantes en Tumbes (Perú) y en Santa Elena  

El padre jesuita Giovanni Anello Oliva, nació en Italia en 1572 y cuando aún era joven llego a América y residió en Quito y Lima. El padre Oliva, se interesó mucho por las leyendas de los indios y por su historia. Se cree que él elaboró una fantástica historia para explicar la fundación del Imperio Incaico, una historia en la que mencionaba a gigantes.

Oliva narra que existió un hombre llamado Quitumbe, hijo del Cacique Tumbe, el cual reinaba los terrenos que hoy pertenecen a la ciudad de Tumbes en Perú.

Se menciona como Quitumbe, hambriento de conquistar nuevas tierras organiza travesías para lograr su cometido. En el proceso Quitumbe se entera de que unos gigantes habían invadido zonas cercanas por lo que huye con gran cantidad de personas. Al cabo de cierto tiempo Quitumbe se interno en las serranías y fundó la ciudad de Quito (Ecuador). Pero al poco tiempo dejo esta ciudad y bajó a la costa de Tumbes y de Piura, siguiendo hasta el Rímac (Perú) en donde edificó un templo a Pachacamac, lugar en donde murió.

La leyenda de Quitumbe el supuesto fundador de Tumbes, también señala que estando en esta ciudad, fue noticiado de que unos gigantes habían desembarcado en Santa Elena su patria y que habían creado terror en toda la comarca.

La leyenda de gigantes llegados por la vía del mar, ha sido muy frecuente en los pueblos de la costa. Es así como, algunos mitos aseguran que el templo de Pachacamac fue también construido por hombres de elevada estatura y que lo mismo lo fueron los fundadores del Reino Chimú.

imagen-pachacamac
Templo de Pachacamac. Perú.

En la costa del Ecuador hay dos leyendas de gigantes. Una es la referente a los desembarcados en Santa Elena, y la otra trata de una llegada similar de gente de elevado porte a Puerto Viejo, en tiempos en que los Incas ya habían conquistado la región Tallán.

Pero no sólo en la costa se ha hablado de gigantes. En la región de la selva, a 3072 metros de altura, cerca a la ciudad de Chachapoyas y en lugar poco accesible, se dice que el sabio Raimondi encontró el esqueleto de un hombre en las ruinas de Kuélap (o Cuélap). En la misma zona se encontraron cráneos de gran tamaño con cabellos rubios. Todo eso fue llevado a Lima por el sabio italiano. E1 esqueleto medía 2 metros.

kuelap
Kuélap o Cuélap es un importante sitio arqueológico preinca ubicado en los Andes nororientales del Perú.

La llegada de los gigantes a Santa Elena ha sido recogida por los cronistas españoles Cieza de León, López de Gómara, Garcilaso, Zárate, Acosta y Herrera.

Los gigantes habrían llegado por el mar en balsas de juncos. Eran de doble estatura que los naturales, de grandes ojos y largas trenzas, no tenían barba y algunos estaban desnudos, mientras otros estaban cubiertos con pieles. Llegaron sin mujeres.

Los gigantes desembarcaron en una zona de poca agua, de tal modo que cavaron un pozo muy hondo en roca viva, para tener líquido abundante y fresco. Eran pescadores para lo cual usaban de redes y aparejos, consumiendo pescado en cantidades fantásticas.

Eran de temperamento feroz, y a falta de mujeres tomaron las de los naturales, pero como eran muy depravados terminaban por matarlas. Ante tanto vejamen, los   habitantes del lugar huyeron al interior y entonces los gigantes cayeron en el vicio de la sodomía. Cuenta la leyenda, con un agregado fantástico, quizá con influencias religiosas, que los dioses enojados por los pecados cometidos por los gigantes enviaron fuego del cielo y un ángel exterminador con flamígera espada los mató a todos. Los restos de los gigantes quedaron esparcidos pon el suelo. Muchos cronistas aseguraban haber visto esos huesos y que los indios se los mostraron a Pizarro. 

Tiahuanaco, la ciudad de gigantes

Tiahuanaco es una antigua ciudad arqueológica , capital de la cultura tiahuanaco ubicada en el altiplano boliviano en la margen oriental del río Tiwanaku, a 15 km al sudeste del lago Titicaca, correspondiente al Departamento de La Paz.

tiahuanaco.jpg
La Puerta del Sol (Inti Punku) es un monumento de las Ruinas Arqueológicas de Tiahuanaco, Bolivia.

Existen diversas leyendas referidas a su construcción, en donde se menciona a seres gigantes que edificaron esta ciudad en una sola noche.

Aventureros Españoles enviados por Carlos I de España en el siglo XVI, encontraron la ciudad de Tiahuanaco en Perú (actualmente Tiahuanaco se encuentra en territorio de Bolivia), ya casi abandonada por los indios que vivían en el área, supieron que los Incas habían estado ahí, cien años o quizá más antes que ellos, y que habían encontrado la misteriosa ciudad ya casi destruida y aparentemente desierta desde mucho tiempo antes, cuando preguntaron sobre el origen de la ciudad sólo pudieron responder hablando de la tradición que dice que:

Tiahuanaco fue construida en una sola noche después de la crecida por gigantes desconocidos. Pero se olvidaron de una profecía de la venida del Sol y fueron aniquilados por sus rayos, y estos lugares fueron reducidos a cenizas. 

tiahuanaco-front.jpg
Templo semisubterráneo, Tiahuanaco.

2-tiahuanaco
Monolito Fraile o también denominado “Dios del agua”. Tiahuanaco.

Estas son algunas de las evidencias que hablan de gigantes presentes en el pasado. Algunas más dirigidas a la leyenda otras más reales, pero que coinciden en diversos aspectos; y además de esto son historias y relatos provenientes de varios rincones del mundo, de varias culturas antiguas.

Se ha argumentado que algunas tribus de la antigüedad pudieron confundir fósiles de animales prehistóricos con restos de hombres gigantes. Se ha dicho que los relatos existentes serían simplemente invenciones de nuestros antepasados.  Es posible y aceptable que algunos de los casos se expliquen utilizando dichos argumentos, sin embargo no es posible explicar la infinidad de casos e incidentes que mencionan a gigantes coexistiendo con humanos en el pasado.

Fuente: codigooculto.com/…/evidencias-de-gigantes-en-la-antiguedad-y-alrededor-del-mundo

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s